Parece que cuando una persona
deja de producir, deja de ser útil a la sociedad, se convierte en un estorbo,
no sólo los jubilados…sino todos aquellos parados, jóvenes, ancianos o de edad
media.
Dentro de menos tiempo del
que nos pensamos, España será el país con más jubilados de Europa. En cuatro
décadas pasaremos de
tener el 17,4% a algo más de un 30% de la población mayor de 65 años, y también tendremos los índices más elevados de
parados.
El primer pensamiento que
suele desatar este tipo de estadísticas es el de “¿y cómo vamos a pagar
pensiones y paros que pueden llegan a ser más elevados que los ciudadanos
activos?”, la respuesta es una incógnita que deja ver el reflejo de un problema
con pocas soluciones.

Hay que estar
al lado de los débiles y, en este caso, los jubilados de hoy son, los
sufridores de una maldita posguerra que les privó de hasta de lo más básico, y
que, para casi todos y todo fueron, una
generación perdida que, no obstante, trajeron hijos al mundo, vivieron
pacientemente bajo el yugo de una dictadura, que luchamos hasta volver a poner
en pie a España. ¡Pobres jubilados, abuelos canguros y remanso de hijos parados!
Y pobres
nosotros, nuestros hijos y nuestros nietos…porque probablemente nosotros no
tengamos opción a paro y tengamos que trabajar hasta llegar a edades muy
avanzadas, ya que el estado egoísta no ayuda a los más ancianos, ni a los
jóvenes ni a los que están por llegar.
Hoy en día un titulado sale
preparado y pre-parado porque tiene un futuro anclado a una sociedad en la que
encontrar un trabajo es como encontrar un diamante en una mina llena de
corrupción e injusticias.
Cualquier edad es buena para
luchar por una sociedad mejor.
Patricia Brioso Gómez
No hay comentarios:
Publicar un comentario