La Audiencia Nacional está en proceso de juzgar a cuatro personas acusadas de lanzar tres “tartazos” a la presidenta navarra Yolanda Barcina. Está claro que todos tenemos una conducta ética y moral minimas saber que uno no debe ir tirando tartas a nadie, salvo que esté en una fiesta de lanzamiento de tartas y haya calibrado el sentido del humor de dicho lanzamiento.
Lanzar una tarta a
alguien es una forma divertida de pasar un agradable día de risoterapia o una
broma divertida que haces a un amiguete el día de los santos inocentes pero si
el punto de mira de la broma ostenta un cargo de representación popular, la
tarta puede transformarse en un “delito de atentado contra la autoridad” con
penas de entre cuatro y seis años de cárcel.
La presidenta navarra Yolanda Barcina instantes después del polémico "tartazo"
Los nueve años de cárcel
que solicita la acusación parecen desproporcionados, pero cuando paramos a
comparar este “dulce delito” con casos como la exigua condena mensual por la
catástrofe del Prestige o la condena para el ex alcande por un delito continuado de malversación de
fondos públicos, no es fácil
asimilar que lanzar una tarta sea más castigado que torturar a un ciudadano:
menos de siete años recibieron tres mossos torturadores luego indultados. En Código Penal no distingue entre las condenas que
se asimilan a delitos de agresión sexual, asesinato o corrupción (esta última
abunda en Valencia) con un simple “tartazo” o el “zapatazo” que un periodista
iraquí que lanzó a Bush.
El castigo por lanzar una
tarta es de 9 años, un castigo que la audiencia Nacional está en proceso
judicial en un contexto en el que son liberados ya 9 d
e los 8 etarras acusados por
varios atentados en los que han muerto personas inocentes…
e los 8 etarras acusados por
varios atentados en los que han muerto personas inocentes…
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El periodista iraquí que lanzó sus zapatos al presidente Bush |
Hola Patri:
ResponderEliminarLa verdad es que tienes razón que todo el mundo sabe que tirar una tarta a alguien en una situación asi no tiene sentido y es una falta de ética y educación que hoy en día el mundo sabe cada vez menos que es eso. Pero el caso no es ese, sino la condena de los 9 años. Ahora resulta que si matas, violas, robas, traficas con drogas y otros delitos graves, muchos se libran o pasan unos pocos años y por buena conducta acabas saliendo fuera, o lo que es lo mismo, estas en la cárcel por matar a 30 personas y con la Doctrina Parot sales libremente. Sin embargo por tirar una tarta a una persona "importante" o con un cargo "importante" piensan quitarte 9 años de encima bajo las sombras. Una locura. Este país cada vez está más acabado.
Ana Ribas Villena